Llevo algunos meses aprendiendo un poco sobre machine learning y sus distintas aplicaciones. Uno de los campos donde estoy profundizando es el análisis de mensajes para poder determinar una respuesta, algo bastante común de hecho, pero me ha dado una visión mas clara de todos los robots que tenemos actualmente en las distintas plataformas disparando respuestas, muchas veces completamente irrelevantes a la pregunta.

Esta investigación me condujo a varias charlas TED, y entre ellas la de Zeynep Tufekci titulada: Estamos construyendo una distopía solo para que la gente cliquee en los anuncios.

Tufekci detalla cómo los mismos algoritmos que compañías como Facebook, Google y Amazon usan para hacerte cliquear en los anuncios también se utilizan para organizar tu acceso a la información política y social. Y las máquinas ni siquiera son la verdadera amenaza. Lo que necesitamos entender es cómo los poderosos podrían usar la IA para controlarnos... y qué podemos hacer en respuesta.

Toda la vida se ha considerado que la información es poder, y mientras nosotros alimentamos a estos algoritmos, muchas veces sin siquiera ser consientes de ellos, resulta que en vez de colocar la inteligencia artificial para ayudar a la humanidad, estamos haciendo estos algoritmos cada vez más autónomos y complejos solo para que una minoría pueda utilizar el poder absoluto de estos para controlar nuestra propia voluntad de decisión.

 
La burbuja

Como comenta Eli Pariser en su charla Cuidado con la burbuja de filtros en la red:

A medida que las empresas de la red se esfuerzan por adaptar sus servicios (incluyendo noticias y resultados de búsqueda) a nuestros gustos personales, surge una consecuencia no deseada peligrosa: quedar atrapados en una 'burbuja de filtros' que nos obstaculiza el acceso a esa información que podría desafiar o ampliar nuestra visión del mundo.

El efecto de burbuja se hace cada vez más fuerte, donde estos algoritmos escogen la música que escuchamos, las películas que vemos, y las noticias que leemos, todo basado en ciertos criterios de selección "que personalizan más nuestra experiencia" pero dejando por fuera cualquier opinion contraria a la nuestra y limitando cada vez más acceso a la diversidad de la creación humana.

¿Que opinas? Me encantaría conversar al respecto, puedes contactarme en mi Twitter para continuar la historia y saber tu punto de vista.


Muchas veces decimos "si tan sólo tuviera una idea", una de esas ideas del millón que nos permitirían conseguir libertad financiera para luego dedicarnos a precisamente generar mas ideas que nos apasionen.

En mi caso, al verme consumido por un trabajo para nada creativo, sentí que estaba perdiendo la capacidad de crear, y me coloque el reto de "hacer brainstorming diario, y escribir cualquier idea". De este reto surgieron cosas aleatorias, algunas prometedoras y otras que al investigar un poco resultaban repetidas.

Me encontré en un dulce proceso de creación, donde algunas ideas recibían más atención mientras fueran jugosas, para luego ser dejadas en el abandono justo cuando apareciera otra nueva idea. El resultado: una carpeta llena de proyectos no terminados, investigaciones a medias, que simplemente no hicieron clic por el suficiente tiempo.

Deambulando en alguna red social para pasar el rato (o el estrés) vi la frase: "Termina de comenzar, y comienza a terminar", y me di cuenta que se había vuelto una especie de vicio, mala costumbre o un ciclo sin fin el simple hecho de crear ideas pero nunca llevarlas a termino.

La procrastinación estaba en su máximo y en lugar perfecto, con un auto-engaño pensando que estaba siendo productivo al seguir creando nuevas ideas, pero la realidad era que solo divagaba entre una cosa y otra.

 
"Keep it simple, stupid",...

Al final todo se redujo a un proceso de auto-evaluación en búsqueda de que es lo que realmente me motiva, que actividad puedo hacer sin realmente sentirme cansado de ello. Solo dos cosas se mantuvieron en la superficie: escribir e investigar.

Investigar me lleva a un proceso creativo super entretenido, donde mientras aprendo cosas nuevas, trato de compartirlas creando contenido educativo para mi canal de YouTube. Así sigo aprendiendo nuevos lenguajes de programación, técnicas para optimizar mi día a día, entre otras cosas.

Escribir en cambio me lleva a un momento Zen, minuto mágico, meditación, como lo quieran llamar, donde simplemente somos mi voz interna y yo debatiendo, en silencio, sin nada más que las teclas como sonido de fondo y las ideas organizándose una a una para tomar parte en un texto.

 
¿Funciona el brainstorming diario?

Sí, y lo recomiendo ampliamente, solo asegúrate de hacer el compromiso de darle vida a un par de esas elucubraciones y no sumergirlas en el olvido.